Por: Libia Ines Penagos Moreno, columnista invitada al Café caliente para el alma.
Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida. Acepta la capacidad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero ser humano surge muchas veces de las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntalas y acéptalas con valor. De una manera u otra es el resultado de tus actos y la prueba que tú siempre haz de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, así como la causa de tu futuro es tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes, de quienes no aceptan situaciones adversas, de quienes ganarán a pesar de todo. Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas, sin el alimento de tus preocupaciones, se morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y ser más grande que el más grande de los obstáculos. Mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte, y dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.
! Levántate! Observa el sol por las mañanas y respira la luz de cada amanecer. Tú eres parte de la fuerza de la vida. Ahora despiértate, lucha, decídete y triunfarás; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.
Fuente: Pablo Neruda
En nuestra vida cotidiana, cuando las cosas no salen bien o como deseamos, tenemos la mala costumbre de echarle la culpa a algo o alguien cuando realmente, somos nosotros mismos quienes tenemos a cuesta la responsabilidad total de nuestras acciones.
Este articulo de Pablo Neruda, nos lo confirma.
Mira el video de cómo las personas “Sabotean su propio éxito”: http://vimeo.com/6932100


