El ministro Agricultura y Tierras, Elías Jaua, confirmó en rueda de prensa la expropiación del Central Azucarero del Táchira, Cazta, “debido a que sus propietarios quisieron chantajear al Gobierno, amenazando con paralizar la planta si no se les permitía importar caña de azúcar desde Colombia”.
Jaua recordó que la intervención de la planta se inició el pasado 21 de octubre de 2009, luego de que la empresa fuera paralizada por sus dueños, de procedencia colombiana.
El vocero gubernamental precisó que en esa oportunidad, los empresarios querían imponer un chantaje al Gobierno nacional, amenazando con paralizar la producción si no se permitía la importación de caña de azúcar desde Colombia.
Agregó que la expropiación es una muestra del Gobierno de hacer cumplir la ley, para garantizar la alimentación y los puestos de trabajo, pero no entró en detalles sobre la decisión tomada.
Se insiste en que Cazta ahora será una empresa de producción social, que pasará a manos de los trabajadores, pero aún no se han dado los pormenores de la decisión y se desconoce cuál será la participación del Estado.
Por su parte, el ministro de Comercio Eduardo Samán, confirmó a los periodistas que la ocupación temporal de la planta y la expropiación se toman de acuerdo con lo establecido en el artículo 6 de la Ley del Instituto para la Defensa al Consumidor en el Acceso a los Bienes y Servicios, Indepabis, que “define esta instalación como servicio imprescindible que no debe paralizarse, que debe funcionar siempre”.
Son de servicio público esencial, ya que funcionan para satisfacer necesidades e intereses del colectivo, dijo.
Samán precisó que el 9 de septiembre de 2009 la planta fue arbitrariamente paralizada por sus dueños, y la ley le da la facultad al Gobierno nacional, de aplicar la medida de ocupación.
