Los cañicultores de Norte de Santander se encuentran totalmente quebrados y con un futuro incierto para continuar con el cultivo de la caña en esta zona de frontera.
Edgar Hernán Fuentes, gerente de Coopecaña aseguró que son mas de 500 familias las que han perdido el sustento familiar y cerca de mil puestos indirectos que se han dejado de generar.
La única opción era restablecer las exportaciones al Central Azucarero del Táchira, CAZTA, pero con la expropiación por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez Frías, la cosecha esta a punto de perderse.
Finalmente dijo que hasta el momento no se han recibido ninguna ayuda por parte de los entes gubernamentales y los cañicultores están viviendo prácticamente de la limosna.
