Fue asesinado el juez Segundo Promiscuo de Policía de Villa del Rosario, Pedro Elías Ballesteros en su casa de habitación ubicada en Quinta Bosch de la ciudad de Cúcuta.
Pedro Elías Ballesteros, un abogado de 51 años, se desempeñó como juez en Villa Caro, Hacarí, Cúcuta y Los Patios, llevaba algún tiempo en el municipio histórico, egresado de la universidad Libre de la ciudad de Cúcuta en el año 1980, se caracterizaba por sus dicharachero, extrovertido, culto, muy historiador y le gustaba la poesía.
Hechos
Cuando se preparaba a salir de su casa de habitación con su señora esposa y cuando esta estaba en la parte de afuera, dos personas llegaron y preguntaron por Ballesteros, inmediatamente uno de los hombres entro en la casa, su esposa trató de alertarlo y trató de refugiarse, valientemente salió a defenderse y escudándose en un atril donde tenía colocada una biblia y allí el sicario le disparó dos veces una de las balas hizo blanco en el atril y el otro en su cabeza que lo dejó muerto instantáneamente.
La Policía Nacional maneja una hipótesis de atraco en la residencia, pero parece que los hombres no se llevaron nada de la residencia, además la versión de la esposa del Juez Promiscuo fue que llegaron preguntando por él.
Se espera por parte de la ciudadanía se esclarezca estos hechos inmediatamente, debido que Cúcuta se está asesinando a personas constantemente y estos delitos quedan en la impunidad.
En comunicados de prensa emitidos por el Consejo Seccional de la Judicatura de Norte de Santander y el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, rechazaron y repudiaron el acto de violencia.
“Expresamos la solidaridad, en nombre de los distritos judiciales de Cúcuta, Pamplona y Arauca, a sus seres queridos por esta pérdida irreparable”, señala el comunicado firmado por María Inés Blanco Turizo, presidenta del Consejo Seccional.

siempre nos echamos las manos a la cabeza cuando esto sucede….. y hasta cuando es la pregunta.?
Le conocí personalmente, violencia y dolor ya nó sé qué decir cuando el alma se compunge con tanta indiferencia de los causantes de esta guerra sin cuartel, hoy lo sabemos por que era una persona del poder institucional R.I.P. a sus restos.
y como dice Juan Fernando Cristo: se deben comprometer los actores y promotores y así empezar a solucionar tanto dolor que hunde el pueblo ¿Por qué no transformar esa Consejería en la de las Víctimas y los Desplazados para dignificarlos y devolverles la fe perdida en el Estado y la misma sociedad?